9.19.2013

Vaivén

La vida solo es vida si hay altibajos, al menos así es para mí, yo no soy feliz sin un poco de infelicidad. Tal vez tenga algo que ver el haber nacido en Septiembre que es un mes lluvioso y trágico, no lo sé. Lo malo es que a veces me dejo llevar por la melancolía y olvido que la vida es como el vaivén de las olas y que debo disfrutarla igual que como disfruto del mar.

Esta semana ha sido difícil, el trabajo sigue sin gustarme pero revisando mis finanzas me es imposible dejarlo sin tener algo firme en mano y eso me irrita, me frustra; quisiera ser libre y eso me frustra aún más. En algún lado leí o oí que la libertad es un concepto que aprisiona, porque es algo imposible de obtener, estamos de una forma u otra apegados a algo, y aún cuando ese algo es algo deseado inevitablemente nos ata, puede ser un negocio, una casa, el dinero, en fin. Y es cierto, la idea de la libertad me hace sentir aprisionada, porque en lo que se refiere a mi profesión  siempre me sentiré como un ave de jaula.

Solamente al besar los labios que amo, al abrazar de lleno, al acurrucarme junto a mi perro, al reír o llorar con amigos, es cuando me siento fuera de la jaula, se desvanece... supongo que esa es mi libertad, lo que amo libremente y me ama de la misma forma. 

Mi libertad tiene que dejar de estar atada al trabajo que desganadamente realizo día a día, y ser todo lo demás que soy. Porque estoy cansada de sentirme anulada por un cheque, pero más cansada de dejarme sentir así.

Me despido no sin antes comentarles que sí fui al ballet y lo amé, amé la orquesta y la pasión que trasmiten los bailarines. Próximamente va a haber más shows los cuales pienso pagar con el cheque que tanto odio y así empezar a aceptar que mi libertad es todo lo que decido amar y que mi voluntad consiste en todas las cosas que hago, incluyendo todas aquellas que el dinero puede pagar.

Saludos,
Joe

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