Con un poco de terror empecé a tratar de llegar a la puerta pero literal no había a donde hacerse, estaba atorada entre empujones y disculpas. A 2 estaciones de Balderas dije con terror "¿me da chance? es que me bajo en Balderas", a lo que otras mujeres contestaron "yo también", otra dijo: "venga, váyase arrimando", y así lo hice, la gente me fue abriendo el paso y ya en Balderas las que íbamos a bajar habíamos formado una fila.
Unas señoras empezaron a pedir a la multitud que por favor nos empujaran cuando se abrieran las puertas para que no nos fuéramos a quedar dentro. Así fue, en cuanto se abrieron las puertas nos hicieron cancha y nos empujaron para poder salir, ya afuera se escucho un "ahhhh" de total alivio, un grupo de chavas -desconocidas para mí- estaban felices de haberlo logrado, hasta un high five hicieron, el cual compartieron conmigo.
No voy a decir que estar como sardina en lata es un feliz sueño, pero la actitud de la gente compensa el amontonamiento que se forma; nunca en mi vida había estado tan apretada -ni en los conciertos de Jaguares- pero nunca en mi vida había visto ese nivel de solidaridad.
DF no es perfecto, está lejos de serlo, pero como cada quien habla dependiendo de cómo le va en la feria yo digo que de todas las ciudades en las que he vivido (que no son muchas) DF es en donde me he topado con la mayor cantidad de personas amables; porque es fácil ser amable cuando uno esta de buenas y en una situación cómoda, pero estar en la hora pico dentro de los vagones del metro es lo opuesto a eso. Se puede decir que la amabilidad de la que hablo es relativa, ahí dentro la gente es tan amable como puede ser una multitud confinada a un espacio reducido, pero dicho eso a mí me sorprendió para bien.
Hoy a 3 semanas de mi llegada a la capital confieso que todas las historias de terror que la gente me contó sobre el DF contrastan con la buena vibra de la ciudad y lo bien que me la estoy pasando.
Ahora puedo decir que he pasado de vivir en una selva con vista al mar, donde se convivía con cocodrilos y serpientes, a vivir en una jungla de concreto con playas artificiales, donde se convive con marchas, estrés y delincuencia. De la primera salí ilesa, a pesar de mi gusto por visitar a los cocodrilos, y hasta ahora no tengo motivos para pensar que en ésta será diferente.
Cuixmala, Jalisco
Cuixmala, Jalisco (El Panga Tour)
Cuixmala, Jalisco (foto de J.J. Araiza)
El Pantalón, D.F.
. Saludos jarochos,
Joe.




2 comentarios :
Tienes que intentar los taxis colectivos que salen de tacubaya, son super rápidos... Pero te tienes que agarrar con uñas y dientes!!! Viaje de tacubaya al pantalón en 20 min por veinti tantos pesos !!! Emociones incluidas...
Eli
Jajaja sí, son bien extremos, esos tomo todas las mañanas para poder llegar a la oficina, en 10 o 15 minutos estás en el Pantalón saliendo en uno de esos desde Tacubaya. Solo por 25 pesos :P
Estás acá en DF? Hace años que no te veo, unos 15 sin exagerar!
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